Josefa Filomena Vega García, más conocida como “Fefita la del molino”, cumplió esta semana ciento un años de vida. El alcalde, Tomás Pérez, acudió a la celebración de tan extraordinaria efeméride que, por sorpresa, le preparó toda su familia.
El alcalde felicitó a toda la familia presente y se congratuló por tener a Fefita de vecina más de treinta años, en los que han compartido buena parte de sus vidas.
Josefa Vega nació en el Valle de Agaete en 1908 y se trasladó a La Aldea en busca de trabajo a finales de los años cuarenta, cuando enviudó. Según ella misma cuenta, recuerda esos años con gran dolor, por lo duro que fue sacar siete hijos adelante en plena posguerra.
En La Aldea se dedicó a trabajar en la zafra y en el empaquetado, para dedicarse al final de los años de trabajo a plantar con algunas de sus hijas. Agradece mucho los cambios que se han ido produciendo, porque antes se pasaban “muchas penitas”, comenta Josefa.
No solo ha visto los cambios que se han producido en estos cien años. También ha sido testigo de tres guerras, dos mundiales y una civil y por eso valora mucho los años de tranquilidad.
A parte de los siete hijos, tiene 27 nietos, 43 bisnietos y un tataranieto recién nacido. Dice que a todos los conoce, aunque en algún momento confiesa confundir los nombres. De toda su familia se siente muy orgullosa.
Al preguntarle por el secreto para estar con su lucidez y buena salud, comenta que solo hay que descansar mucho, algún rayito de sol y estar bien acompañada. Orgullosa alardea de no tener que visitar a los médicos y, a su edad, solo se toma “una pastilla”.
