A todos los presentes: autoridades, amigos, vecinos y ciudad de Las Palmas de Gran Canaria: muchas gracias por estar aquí.
Les hemos convocado en el día de hoy para agradecer el apoyo que nos ha brindado la sociedad canaria. Una sociedad que entiende la necesidad de una vía de comunicación segura y respetuosa con el medio, que permita comunicarnos, en ambos sentidos, en el siglo XXI.
Hoy es un día importante e histórico para el pueblo de La Aldea. Nuestro carácter nos define y diferencia por nuestra hospitalidad y gratitud. Es lo que hemos heredado de nuestros padres y abuelos y así queremos que siga siendo.
Muchos aldeanos y aldeanas hubieran querido estar aquí, y por diferentes razones no se han podido desplazar. Pero en el corazón y el sentir, también se encuentran entre nosotros.
Una Aldea agradecida profundamente, por el apoyo incondicional recibido en su justa reivindicación.
En este momento quisiera recordar a los aldeanos y aldeanas que ya no se encuentran entre nosotros y que mantuvieron viva la ilusión para que este proyecto sea hoy una realidad. Allí donde estén, seguirán sintiendo como nosotros, que los llevamos en nuestro corazón
Sin embargo, siento que hoy es un día agridulce, porque aún teniendo una noticia para estar de enhorabuena, nuestro futuro más inmediato es muy incierto. La Aldea se encuentra en una situación muy difícil, fruto de la crisis que atraviesa nuestro principal motor económico, el agrario.
Como siempre, el pueblo de La Aldea ha sabido capear peores temporales y demostrar el tesón necesario para superar esos baches y ahora, en esa realidad, nos encontramos trabajando para superar cuanto antes, este momento.
Si alguien en esta isla entiende y comprende la solidaridad, ese, sin lugar a dudas, es el pueblo de La Aldea , que lo ha experimentado, padeciendo la actual carretera cada vez que tenemos que utilizarla para salir del municipio.
Las 365 curvas de la vía, a nosotro/as, lejos de percibirlo como algo llamativo, nos recuerda cada uno de los 365 días del año, las vicisitudes que debemos afrontar por los desprendimientos, el viento, la lluvia o cualquier percance que nos imposibilite lo más preciado: salvar la vida.
En esas curvas de las que les hablo hemos vivido muchos acontecimientos, anécdotas e historias. Hemos asistido nacimientos y sufrido la pérdida de seres queridos. La carretera ha significado un elemento más que ha marcado nuestras vidas. El fino hilo que separa la vida de la muerte es el entramado que cementa nuestra carretera
Nos encontramos aquí, para agradecer públicamente la labor, entrega, trabajo e implicación de todos aquellos que nos mostraron su apoyo incondicional.
A todas las instituciones, Gobierno del Estado, Parlamento de Canarias, Gobierno de Canarias, Cabildo de Gran Canaria, Mancomunidad de Aytos del Norte y Ayuntamientos de la isla, políticos, técnicos y jefes de proyecto que mantuvieron con la Institución que represento, su máxima disposición, comunicación y colaboración.
Quiero hacer también una distinción especial a aquellos aldeano/as que ocuparon la presidencia del Gobierno, Román Rodríguez, del Cabildo de Gran Canaria, M° Eugenia Márquez y de la Corporación Municipal , Celestino Suárez por su meritorio impulso en el inicio de este proyecto, así como la iniciativa social de la asociación Foro el Roque Aldeano que ha realizado una importante labor.
Y, por supuesto, quiero destacar y agradecer la encomiable tarea que han desempeñado los medios de comunicación y sus profesionales, haciendo un exhaustivo seguimiento, transmitiéndolo a la sociedad. Han logrado difuminar esa barrera que nos separa.
Hemos apostado entre todos por un proyecto seguro y equilibrado con nuestro entorno tal como fue ratificado por la Unión Europea. Por eso será un referente para Canarias.
Atrás quedan muchos años de trabajo, de proyectos, de discusiones, reuniones, viajes, entrevistas, resoluciones y un sin fin de actuaciones que han dado como resultado la consecución de este proyecto.
Pero lo que más valoramos y el pueblo de La Aldea agradece, es el apoyo de los miles de canarios y canarias que nos respaldaron y se sumaron a las manifestaciones realizadas en nuestro municipio y en esta capital.
Sentir el arrope de la sociedad canaria; saber que no estamos solos, nos dio más fuerza y aliento para continuar trabajando.
Hoy, más que nunca, La Aldea se siente más cerca del resto de la isla, unida por unos lazos que van más allá de la distancia. Somos hermanos de toda Gran Canaria.
Aquí escribimos una página más de nuestra historia, una página muy especial. En ella se encuentran desde hoy, muchos canarios y canarias que forman parte de La Aldea.
Desde el Ayuntamiento que presido y en nombre del pueblo de La Aldea : ¡MUCHAS GRACIAS! GRACIAS DE CORAZÓN.